Trabajando con los pies conectamos con la vida.

Los pies nos enraízan con la tierra y nos conectan con ella. Quién no disfruta paseando descalzo por la orilla del mar sintiendo como el agua y la arena los masajean. Desde que nacemos aprendemos poco a poco a caminar, pero el reflejo de la bipedestación comenzamos a desarrollarlo en el vientre materno. Sólo por eso ya deberíamos prestarles una …