TRATAMIENTO DE LOS MIOMAS CON REFLEXOTERAPIA PODAL

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Los miomas son pequeños tumores que se forman en el tejido muscular del útero. Suelen ser benignos y no tienen riesgo de transformarse en algo malo, aunque pueden dar muchos problemas.

            Habitualmente son redondos y se componen del mismo tejido del útero pero más denso.

            Dependiendo de la localización hay cuatro tipos de miomas:

  • Mioma submucoso: crece debajo del miometrio que es la capa que recubre la pared interna del útero. Se extiende hacia dentro de la cavidad uterina pudiendo ocupar gran parte de la misma según el tamaño que tenga.
  • Mioma subseroso: crece debajo de la capa serosa que recubre la parte externa del útero. Estos miomas hacen que el útero tenga una apariencia nodular.
  • Mioma pediculado: son tumores serosos que crecen mucho y acaban separándose del útero aunque quedan anclados a él por un fino cordón llamado pedículo. Pueden crecer tanto hacia dentro como hacia fuera de la cavidad uterina.
  • Mioma intramural: crece dentro de la pared muscular del útero. Puede distorsionar la pared externa como en el caso de los subserosos, o la interna como los submucosos.

            El mioma se presenta en mujeres en edad reproductiva y guarda relación con las hormonas: estrógenos y progesterona.

            No se sabe bien la causa, ya que puede ser por alteraciones genéticas, hormonales, vasculares o del medio externo.

            Hay factores de riesgo, como los antecedentes familiares, no haber tenido embarazos, un primer embarazo tardío o una menarquia (primera regla) a temprana edad.

            Los anticonceptivos como la píldora suelen disminuir el riesgo de miomas, pero tomarlos antes de los dieciséis años puede aumentarlo.

            Los principales síntomas que presentan son: sangrado abundante, dolor en la región pélvica y problemas para el embarazo.

            Los submucosos son los que se dan en el primer síntoma: sangrado abundante.

            El dolor o una sensación de peso en la pelvis es síntoma de los subserosos, que pueden llegar a provocar problemas al orinar si comprimen mucho la vejiga.

            Dependiendo de su tamaño y localización si hay embarazo pueden causar un aborto.

            En algunos casos pueden producir dismenorrea secundaria (dolor durante la regla).

            Si el mioma no da síntomas no necesita tratamiento, un 40% de ellos suele disminuir de forma espontánea.

            La cirugía (miomectomía) es aconsejable cuando tiene de más de seis centímetros de diámetro y provoca síntomas como dolor y sangrado abundante durante la regla.

            Hace unos meses comencé a tratar a una clienta de 40 años, con un mioma de tamaño considerable que presentaba los síntomas anteriores. Acudía cada tres meses a su ginecóloga que, se planteaba la cirugía debido al tamaño.

            Comenzamos el tratamiento a finales de agosto y aunque no siempre podía venir una vez a la semana, procuraba no dejarlo más allá de quince días.

            Empecé a trabajarle todos los puntos reflejos del sistema endocrino, desde hipófisis e hipotálamo a zonas de ovarios y matriz. Todos se mostraban dolorosos a la presión, síntoma de que había un desequilibrio.

            En las primeras sesiones ya empezó a notar alivio de los síntomas: se reducía el dolor de la regla y era menos abundante.

            Lo que más le preocupaba era la cirugía ya que no sabía exactamente lo que la doctora decidiría hacer según lo que encontrase.

            En enero de este año acudió de nuevo a revisión, y cuando volvimos a vernos me contó feliz que el mioma se había reducido considerablemente, incluso había cambiado de zona, y su ginecóloga consideraba innecesaria la operación y le había dado cita para la revisión en un año.

            No sólo en el caso de los miomas puede ayudar la reflexoterapia podal, también he tratado casos de dismenorrea (dolor de regla) y amenorrea en mujeres jóvenes derivada del estrés, consiguiendo mejorías muy importantes.

 

Firmado: Carmen Benito.