¿TÉCNICA METAMÓRFICA O MASAJE CELULAR?

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Esta es una de las preguntas más frecuentes que me hacen muchas de las personas que acuden a tratamiento. Puede que ya conozcan la técnica Metamórfica y sepan directamente que eso es lo que quieren, o que hayan leído artículos sobre ambas técnicas y no tengan claro por cuál empezar.

            Siempre intento explicar que ambas terapias tienen el mismo objetivo: que la persona conecte con su ser interior y descubra todo su potencial. Para ello necesita romper con muchos de los patrones, principalmente de miedo, que la bloquean.

            El Masaje Celular trabaja sobre las memorias celulares para desprogramar ese aprendizaje que traemos heredado, que adquirimos en el vientre materno o en los primeros años de nuestra vida, bien por lo nos enseña la familia, o por la forma en que nuestro entorno social nos condiciona para estar en consonancia con lo que la sociedad espera de nosotros.

            Cuando lo que quiero es saber mejor hacia donde me dirijo o aprender a escucharme para tomar una decisión que no aparece clara en mi cabeza, el tratamiento idóneo es a través de la técnica metamórfica.

            Hace unos meses una clienta me preguntaba que cuál era la mejor terapia para ella. Pensaba que la relación que había tenido con sus padres la condicionaba a la hora de tener pareja, y era la causa directa de que las relaciones no le duraran.

            Le sugerí que la mejor forma de romper los patrones es a través del Masaje Celular si tenemos claro que lo vivido y aprendido con nuestros padres está influyendo en el comportamiento que tenemos a la hora de llevar una vida en pareja. Esas circunstancias han dejado una impronta en la memoria de nuestras células y tejidos que nos puede llevar a repetir el patrón, sobre todo a la hora de crear nuestra propia familia.

            Cuando miramos hacia atrás en la historia familiar con la perspectiva del tiempo podemos darnos cuenta de que hay muchos sucesos que se repiten en otros miembros de la familia o en nosotros mismos. Si además la persona no para de dar vueltas en la cabeza a la situación que vive porque no es consciente de lo que le pasa, acaba hecha un verdadero lío.

            Ahí surgió la siguiente pregunta, si puedo utilizar cualquiera de las dos terapias pero le recomiendo masaje celular, ¿por qué metamórfico dura casi una hora y celular sólo unos cuarenta minutos?

            La respuesta es sencilla, en la técnica metamórfica trabajamos en las zonas reflejas que se localizan en el pie de la cabeza y la columna vertebral, donde se ubican los distintos períodos de la etapa prenatal: preconcepción y momento de la concepción en el dedo godo (donde se refleja la cabeza); postconcepción, animación, prenacimiento y nacimiento, a lo largo del arco del pie (donde se refleja la columna vertebral). Las mismas zonas se trabajan en la mano y por último en la cabeza. Sin embargo, en el masaje celular vamos directos a la columna vertebral y la cabeza, ya no estamos en tres partes del cuerpo trabajando sobre lo mismo (pies, manos y cabeza), sino sólo en cabeza y espalda. Por tanto al ir a las zonas directas es mucho más potente, no se necesita tanto tiempo.

            Aunque no quedó muy convencida y como ya se había hecho metamórfico en otra ocasión quiso probar el celular. Cuando terminamos la sesión me comentó que desde luego había percibido muchos movimientos en el cuerpo de liberación de los tejidos y que se sentía ligeramente mareada, le pregunté si entendía por qué duraba menos y me dijo que sí, que más tiempo la habría revuelto mucho.

            Cuando se trata de sacar todo el potencial de la persona para que pueda tomar mejor las riendas de su vida, es muy efectiva la técnica metamórfica y, cuando trabajo con los niños también. Un ejemplo es el niño que trato desde hace tres años (ahora va a cumplir diez), que tiene una trisomía en el cromosoma 15. Cuando vino la primera vez estaba diagnosticado de hiperactividad y autismo, aunque yo no creía que fuera autista por cómo se relacionaba. Ha sido muy bonito ver cómo aflora toda su capacidad de aprendizaje, sus habilidades sociales, ya lee perfectamente y sabe sumar números sencillos y restar, es el momento de introducirle en otras habilidades, demuestra tener muy buena memoria, de hecho se sabe todas las capitales europeas, yo le digo muchas veces que sabe más que algunos de los alumnos de mi hija que es profesora de secundaria. Incluso es capaz de leer para sí mismo, en silencio, comprendiendo lo que ha leído. Gracias a que su abuela es francesa habla y entiende castellano y francés perfectamente también sabe vocabulario básico de inglés. Se van despertando sus capacidades a medida que va madurando su cerebro.

            También utilicé metamórfico con mi sobrina a la que traté a los dieciséis años por el miedo que tenía a relacionarse con los nuevos compañeros cuando iba a pasar del colegio al instituto. Nació con un mielomeningocele (un bulto en la región sacrocoxígea que tuvieron que operarle a los ocho meses de edad); con hidrocefalia, que le drenaron al operarla y sin Cuerpo Calloso en el cerebro que conecta los dos hemisferios cerebrales. Después de varios meses viniendo una vez a la semana a terapia dejamos el tratamiento porque había conseguido integrarse muy bien.

            Han pasado tres años desde entonces, hoy es una persona que ha finalizado sus estudios de bachillerato, ha aprobado la selectividad y en septiembre entrará en la universidad para estudiar la carrera de Humanidades. A los neurólogos que le dijeron a su madre cuando nació que siempre sería un vegetal habría que mostrarles que otro colega que sabía más no desaprovecho el tiempo y obró el milagro con su cirugía. Después vinieron años de tratamientos de estimulación donde su madre fue la gran luchadora y, por su puesto, ella misma, que nunca se ha rendido ante nada aunque sabe que necesita más esfuerzo que los demás para conseguir sus objetivos. Ella es el gran orgullo de la familia.

            Da lo mismo que utilicemos una técnica o la otra, es más sencillo sentir con cual conectamos mejor. En algunas ocasiones he empezado el tratamiento con masaje metamórfico y después he pasado a celular o al revés. Lo que no hago es utilizar las dos terapias en la misma sesión, prefiero trabajar sólo con una de ellas.

            Nada está escrito en nuestra vida ni predestinado, todo va cambiando y cuando somos capaces de crear la vida que queremos conectando con nuestro corazón, podemos dejar atrás los viejos patrones, los problemas heredados y todo lo que nos impide avanzar.

 

Firmado Carmen Benito.  

Licenciada en Biología.