RELACIÓN ENTRE EL DOLOR DE ESPALDA Y NUESTROS VÍNCULOS AFECTIVOS

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Desde el momento en que nacemos necesitamos establecer vínculos afectivos que nos afiancen para poder sobrevivir en el mundo al que llegamos totalmente desprotegidos. No tenemos ni siquiera capacidad para alimentarnos solos o, una piel que nos aísle del frío, no sabemos caminar y nuestras necesidades las expresamos a través del llanto.

El primer vínculo afectivo que creamos es con nuestra madre; ella es la primera persona capaz de entender y reconocer nuestras necesidades, y satisfacerlas a través de su amor y dedicación, de ello dependerá en el futuro nuestra forma de confiar en nosotros mismos para establecer vínculos libres de miedos y apegos insanos, creando nuestro entramado social de manera equilibrada.

Las personas somos seres sociales que establecemos relaciones afectivas como parte fundamental de nuestro bienestar, los conflictos que se originen en nuestra relación con los demás van a ser la principal fuente de estrés emocional que nos conduzca al dolor, y, una de las partes del cuerpo donde más se manifiesta ese dolor, es en la espalda.

Muchas de las personas que vienen a tratamiento por problemas de espalda, cuando me cuentan cómo es su vida, observo que su dolor está muy ligado a relaciones afectivas insanas, bien con su pareja, con la familia, amigos o en su entorno laboral.

Aunque llevo más de veinte años tratando con quiromasaje y reflexoterapia podal el dolor de espalda; el enfoque de la Medicina Tradicional China sobre las emociones y los órganos, el conocimiento de los chakras, y haber aprendido Liberación Somato-Emocional me han ayudado a comprender mejor que los principales responsables de ese dolor son los bloqueos emocionales, y, que no es más que una manifestación del dolor del alma.

Pero, ¿por qué se fija el dolor?: Por la actitud que tenemos ante las circunstancias que nos influyen. Cuando el dolor se fija ha pasado de ser algo físico que podemos sobrellevar, a un sufrimiento mucho más profundo, determinado por nuestra capacidad de aceptación y adaptación a los momentos que nos toca vivir.

Cuando hablo en estos términos, me refiero a dolores que no tienen una causa neurológica como origen, es decir no se deben a hernias discales o problemas degenerativos del sistema nervioso central, y aún en esos casos, habría que analizar cómo se llegó a esa situación, que sucedió en la vida de la persona que provocó esa reacción.

Una de las técnicas que desarrollamos en el año 1998: El Masaje Celular, trabaja directamente sobre columna vertebral las zonas relacionadas con nuestros centros energéticos, tan vinculados a la forma de manifestar nuestra capacidad de amar y lo que sucede cuando se bloquean.

Si analizamos los chakras desde el chakra raíz, vemos que en los primeros: Muladhara y Swadhisthana (chakra sexual), se localiza el amor más físico, relacionado con la posesión, lo que me pertenece y lo que es de mi propiedad. De hecho, el primer chakra está relacionado con las necesidades básicas del hombre: obtener alimentos, formar su hogar, procrear; y, el segundo, con el placer sensual que se obtiene al satisfacerlas.

Ambos se localizan en la base de la columna vertebral, desde la zona genital hasta el sacro. Toda esta región se liga a los placeres físicos y lo material, cuando está muy bloqueada y la persona no puede evolucionar para salvar estos obstáculos, se puede quedar anclada en el egoísmo, donde sólo ella importa y, lo demás, es su posesión mientras le sea útil para sus propios fines.

En la zona lumbar y hacia las primeras dorsales se sitúa Manipura, el chakra que se relaciona con el dinamismo y la energía que se obtiene desde el alimento, el prana que se distribuye a todo el organismo. Su correcto funcionamiento se relaciona con la vitalidad, voluntad, decisión, iniciativa y perseverancia. Un bloqueo de esta zona nos impide acceder a estos valores de forma positiva.

En las dorsales y a la altura de las escápulas vamos a localizar a Anahata, chakra del corazón, donde se asientan los sentimientos, a partir de él se despierta la devoción, si no está bloqueado y su energía fluye correctamente, aparecerá el amor puro e incondicional. A partir de él se desarrolla la conciencia más objetiva.

Situado en las vértebras cervicales se localiza Vishuddi, el chakra laríngeo, a través de él, se materializan los pensamientos, cuando no podemos expresar nuestros sentimientos se queda bloqueado, y también nuestras cervicales; además, pueden aparecer problemas de garganta o de tiroides.

Por encima de los chakras situados en la columna están los que se ubican en la cabeza, y aunque parezca que no provocan bloqueos de espalda, a partir de ellos se controlan las principales glándulas endocrinas: pineal y pituitaria o hipófisis, que a su vez regulan nuestros ciclos biológicos y las glándulas relacionadas con los centros de energía descritos anteriormente, por lo que son fundamentales.

Ajna el chakra del entrecejo nos da la intuición el discernimiento y la sabiduría. A través de este centro se conecta con el “Maestro Interior”. Y Sahasrara que ni siquiera se ubica en el cuerpo, representa la meta final, donde la Consciencia y la Energía se unen y la persona deja de ser una individualidad y se funde con todo y es “Todo”, al tiempo que se vacía y es “Vacío”.

Cuando trabajo con el Masaje Cedular las manos van transmitiendo vibración hacia todos esos centros, en un recorrido que se inicia en cóccix y llega hasta el cráneo, sintiendo los movimientos sutiles del cuerpo, permitiendo que libere los nudos que le atan.

Llevo años dando masajes de espalda y, he observado, que algunas personas no tienen suficiente con un masaje muscular, ya que detrás de las contracturas del cuerpo hay otras mucho más profundas y, aunque en su momento el Masaje Celular nació como parte de la Técnica Metamórfica, al igual que ésta, trabaja no sólo en los nueve meses de gestación de la persona como cimientos de toda su estructura, sino también en su historia, desde cómo desarrolló su primer vínculo afectivo con la madre, hasta como vive sus afectos en el momento presente.

Desde esta técnica conectamos a la persona con ella misma, para que reconozca su lugar en el mundo, desanude los bloqueos y pueda seguir adelante con su vida. Al igual que en el metamórfico, pero desde la columna vertebral, vamos pasando energía a través de nuestras manos hacia la espalda. Cuando termino el masaje a veces me comentan que es como liberarse del peso que llevaban encima.

Cuando conectamos con nuestro “Maestro Interior”, descubrimos que nuestras actitudes son las que más nos enferman. Enfocar las circunstancias desde diferentes puntos puede ayudarnos a comprender lo que nos sucede como un mensaje desde el cuerpo.