RELAJACIÓN Y DESBLOQUEO DE LAS ARTICULACIONES CON REFLEXOTERAPIA PODAL

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         Las articulaciones de nuestros pies nos dan información de cómo están las del cuerpo, de ahí la importancia de ver si se manejan con facilidad, si al tratar de movilizarlas están bloqueadas y aparece dolor, o si por el contrario se flexionan fácilmente.

         Existen puntos en el pie que comunican con diferentes aspectos de la persona tanto físicos, mentales como emocionales; aprender a desbloquearlos la ayudará a recuperar el equilibrio y la salud.  

         Cuando tenemos unos pies en nuestras manos, lo primero que debemos examinar es: el tacto, las durezas, callosidades, la flexibilidad y la tensión, comenzando por efectuar ejercicios suaves de desbloqueo en todas las articulaciones.

         Las articulaciones que observamos en la primera toma de contacto son:

         En el primer dedo (dedo gordo) la articulación de las dos falanges. En el dorso, y cerca del segundo dedo se encuentra reflejada la articulación témporo-mandibular, que,  en situaciones de estrés, puede estar muy bloqueada repercutiendo en la mandíbula, con la aparición durante el sueño del rechinar de dientes (Bruxismo), que en casos extremos puede acarrear la rotura de premolares o molares. En la zona plantar se refleja la articulación entre el cráneo y la primera vértebra cervical (Atlas), trabajar sobre esa articulación nos ayuda a relajar la musculatura de la nuca. En momentos de la vida en los que la preocupación no nos permite dar tregua al pensamiento, se va a generar mucha tensión en estas zonas.

         La siguiente, en el mismo dedo, es la metatarso-falángica (donde aparece el “juanete”) esta articulación conecta con la última vértebra cervical y la primera dorsal. Toda la tensión que aparece en la base del cuello, en los hombros y como consecuencia pinzamientos de los nervios del plexo braquial, van a verse reflejados en ella. Para aliviar su tensión podemos utilizar movimientos de flexión, extensión, rotación y decoaptación o estiramiento: sujetando la cabeza del metatarsiano y tirando del dedo. En lo emocional debemos plantearnos cuantos problemas cargamos sobre nuestros hombros que en realidad no son nuestros.

         La base de los dedos, la zona de almohadilla plantar puede presentar durezas, rigidez e incluso callos importantes, el mejor tratamiento para esta zona es el estiramiento de la misma desde la base del segundo dedo hasta la del quinto. También es muy relajante el amasamiento digital colocando nuestros dedos en la base de las membranas interdigitales. Al trabajar esta región del pie conseguiremos que poco a poco se desbloquee la musculatura de los hombros (toda la cintura escapular).

         La articulación entre la primera cuña y el metatarsiano del primer dedo, es muy interesante, ya que conecta con la unión de la última vértebra dorsal y la primera lumbar. Para desbloquear ésta zona podemos coger el pie con ambas manos, una sujetando por encima de la articulación y la otra por debajo, llevando cada una de ellas en sentido opuestos, como si quisiéramos hacer rotar la articulación sobre su propio eje (no hay a penas movimiento pero es muy relajante). También podemos arrastrar nuestro dedo pulgar con fuerza desde el metatarsiano hasta la cuña por todo el arco del pie. Esta región conecta no sólo con la columna vertebral,  sino también, con las ramas nerviosas que van a inervar al sistema digestivo, por lo que su desbloqueo es muy útil en situaciones de estrés que afecten a este sistema; en el tratamiento de gases, en problemas de estreñimiento, etc. Y en el aspecto emocional, cuando nos vemos desbordados y no somos capaces de digerir la situación que estamos viviendo.

         La siguiente articulación entre la cuña y el hueso escafoides (o navicular), se puede trabajar igual que la anterior. Esta articulación refleja la unión de la última vértebra lumbar y el sacro. Conecta con la articulación sacro-ilíaca, es fundamental su desbloqueo cuando hay una ciática, pues está totalmente relacionada con ese nervio. También debe trabajarse en los tratamientos de dolor menstrual, miomas en el útero, problemas de próstata, etc.

         La articulación del tobillo está directamente relacionada con la articulación de la cadera, la mejor manera de desbloquearla es con rotaciones en un sentido y en el otro, flexiones, extensiones y decoaptación de la articulación sujetando muy bien el pie en su posición anatómica y estirando sólo de la zona del tobillo. Es importante observar si la persona ha sufrido esguinces y si se curaron bien, o, todavía presenta molestias. Caminar de forma incorrecta acaba repercutiendo en la cadera y como consecuencia en toda la columna vertebral.

         En el Astrágalo hay tres zonas muy importantes: la que refleja la sínfisis púbica que se localiza en la cara interna del tobillo en la cresta del hueso (próximo a la inserción del tendón de Aquiles); y los dos puntos de inserción del tendón que nos dan información del nervio ciático en la cara interna del pie, y del plexo lumbociático en la externa.

         Cuando los bloqueos se hallan en esta área podemos pensar por un lado, si la zona afectada pertenece al sistema urogenital, en cómo creamos y concebimos todo lo que deseamos en nuestra vida. Si el problema repercute en los nervios ciáticos, llegando incluso en ocasiones a inmovilizarnos, tal vez nuestra forma de caminar no sea la más correcta, y el cuerpo nos está parando para que reflexionemos.

         Nuestra columna vertebral refleja todas las tensiones que sufrimos, sobre todo las emocionales. Mirar por nuestra espalda es mirar por nuestra salud y equilibrio, y una buena manera de hacerlo es a través de la reflexoterapia podal, ya que incluso en ocasiones en que no se puede trabajar directamente sobre la columna, si podemos hacerlo a través de su sistema reflejo en los pies, incluso con mejores resultados.