La reflexoterapia podal en la Esclerosis Múltiple

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 Cuando comencé a trabar la reflexoterapia podal, el primer tratamiento que tuve más complejo fue el de una paciente con Esclerosis Múltiple, en aquel momento yo no tenía una idea clara sobre la enfermedad, y trabajar con Marta me enseñó mucho sobre el tema y las posibilidades de mejoría que tenía a través de esta terapia. Veinte años después la vida ha puesto en mi camino a otras dos personas con la misma enfermedad. Hoy estoy mucho mejor preparada y la experiencia que tengo en los tratamientos del sistema nervioso central hace que los resultados sean muy buenos, por lo que se pude hablar de un tratamiento alternativo altamente beneficioso en los problemas de Esclerosis Múltiple.

Aunque hoy se sabe mucho más de esta enfermedad, quiero exponer en este artículo algunas de sus características, ya que todavía no se conocen muy bien los desencadenantes, que pueden ser de distinta etiología.

En principio se la consideró una enfermedad neurológica debido a que la mayor parte de sus síntomas lo son, de ahí que sean los neurólogos los que la traten como parte de su especialidad. Pero la Esclerosis Múltiple tal vez sea neurológica sólo en sus manifestaciones, ya que hoy se sabe que sus devastadores efectos se deben a que diversos componentes del sistema inmunológico se comportan de modo hostil frente al tejido nervioso atacándolo en lugar de defenderlo. También puede originarla a un problema metabólico que vuelve a la persona incapaz de asimilar las grasas, sobre todo, los ácidos grasos insaturados responsables de formar estructuras tan importantes como la vaina de Mielina que protege al nervio para que el impulso nervioso se propague adecuadamente. El sistema hormonal también está implicado, concretamente las hormonas que se encargan de controlar la tensión.

La medicina se ha compartimentado tanto, que tratar este tipo de enfermedad donde se ven implicados tantos sistemas, se hace bastante complejo.

Un hecho que se produce en la Esclerosis Múltiple es que la vaina de mielina se descompone, lo que ya no está tan claro es la razón. Esta enfermedad afecta al sistema nervioso central, tanto al cerebro como a la médula espinal, pero no afecta a las ramas del sistema nervioso periférico. En la materia blanca del sistema nervioso central, cada fibra nerviosa está protegida por un aislamiento que se denomina mielina, si no está en perfecto estado, los impulsos nerviosos no pueden viajar adecuadamente lo que provoca conexiones falsas con fibras nerviosas cercanas. Esto es precisamente lo que sucede en esta enfermedad, produciéndose daño en numerosas zonas del cerebro y la médula espinal por desmielinización. El área dañada se llena de cicatrices o placas, afectando en cada persona a zonas diferentes por lo que los síntomas que presenta cada una son distintos.

La materia blanca del cerebro y la médula espinal se compone de fibras nerviosas que van a llevar información desde los órganos de los sentidos al cerebro, y desde éste al resto del cuerpo, incluyendo los músculos, de ahí que las personas con EM tengan afectadas sus capacidades de tacto, movimiento y coordinación.

La mielina está formada estructuralmente por ácidos grasos insaturados y proteínas, por tanto es importante la ingesta de estos componentes en el tratamiento de la esclerosis, como son los ácidos grasos insaturados omega 3 y 6 que el cuerpo no puede producir y tiene que ingerirlos ya que son fundamentales en la fisiología de nuestro organismo.

El que sólo se desmielinice el sistema nervioso central, se explica porque las proteínas que forman los dos tipos de mielina son diferentes, debido a que en el sistema nervioso central son las células gliales las encargadas de formar la mielina, mientras que en el periférico son otras distintas, denominadas células de Schwann.

La mielina puede regenerarse, eso significa que el daño nervioso puede ser recuperado en parte. Las placas de esclerosis no tienen por qué ser redes fijas de daño permanente.

Hay varias causas implicadas en la EM, un mal manejo innato de los ácidos grasos esenciales. La descomposición de la barrera cerebral sanguínea, lo que permite el paso de sangre a zonas del cerebro donde no debe pasar, provocando inflamación local, descomposición de la mielina y por tanto una zona endurecida con material fibroso.

Todo esto pude ser provocado por acontecimientos externos estresantes como: fatiga, fiebre, infecciones víricas, problemas emocionales, heridas, intoxicación con metales pesados como el mercurio.

Los síntomas que pueden observarse son: cosquilleo en cualquier parte del cuerpo, dificultades para andar, arrastrar uno de los pies, perdida de coordinación, perdida de sensación, visión doble o borrosa, urgencia para orinar o incapacidad para realizar la función, pérdida del equilibrio, dolor, vértigo, entumecimiento, temblores en manos y brazos, espasticidad de los músculos, sensación de frío intenso en las extremidades. Son muchas las sintomatologías, algunas de ellas asociadas a otros procesos que no son necesariamente una EM.

Hay una Esclerosis Múltiple con recaída y remisión, pero no es el único tipo aunque sea la más conocida. En este caso el paciente una vez pasado el ataque se encuentra como antes o ligeramente peor. Pero hay veces en las que los ataques son progresivos y la persona se encuentra cada vez peor; y, casos extremos en los que la degeneración es muy rápida. También es posible tener un solo ataque y que éste no vuelva a producirse en la vida. Lo importante es observar los cinco primeros años de la enfermedad.

Para prevenirla es fundamental un diagnóstico rápido y correcto. Hay una serie de medidas básicas que la persona debe tomar: una dieta pobre en grasas saturadas y rica en ácidos grasos esenciales (los Omega 3, Omega 6). Suplementar con vitaminas minerales y oligoelementos. Comprobar si se tiene intolerancia o alergia a algún alimento. Hacer ejercicio, fisioterapia o yoga. Que la actitud ante la vida sea positiva. Descansar y evitar la fatiga. Llevar una vida lo menos estresada posible. Y no olvidar mantener una buena relación con los demás. Los medicamentos que debiliten el sistema inmunológico deben evitarse.

Como vemos son muchos los frentes por los que se puede ayudar a una persona que haya sido diagnosticada de Esclerosis Múltiple. Y otro más en el que tengo ya cierta experiencia es el tratamiento con reflexoterapia podal.

Cuando conocí a Marta (mi primera paciente de EM) acababa de terminar un tratamiento con cortisona porque había sufrido un brote, no podía orinar si no era con estímulos como abrir un grifo. Tampoco evacuaba correctamente y estaba completamente hinchada. Según terminamos la sesión se fue al servicio, era un viernes por la mañana y cuando nos volvimos a ver el lunes siguiente, estaba totalmente cambiada, se había deshinchado, y orinaba sin ningún problema. Había mejorado su estabilidad, conseguía enfocar mejor la visión, en definitiva se sentía mejor y más segura a la hora de salir a la calle. Estuve tratándola 17 sesiones, durante ese período de tiempo se encontró mucho mejor en general, pero debido a una caída en su casa el médico le dijo que limitara su actividad, y dejó las sesiones.

Actualmente y después de veinte años, me han vuelto a llegar personas con esclerosis múltiple a consulta, Una tuvo el primer y único brote hace ocho años (con 33 años), en su momento la trataron con corticoides, y después de ello aunque no ha vuelto a sufrir otro, le quedaron algunas secuelas como la inestabilidad y problemas de molestia en el ojo izquierdo. Cuando acudió por primera vez al médico los síntomas que tenía era visión doble al mirar hacia el lado izquierdo, hormigueo en las piernas y sensación de arrastrar la pierna izquierda. Después de varias pruebas entre ellas una resonancia magnética fue diagnosticada como probable esclerosis múltiple, y como tratamiento le pusieron un “Bolo de corticoides”. Aunque mejoró de la visión y ya no arrastra la pierna, le ha quedado una sensación de pesadez y entumecimiento en ella y, cuando lleva caminando un tiempo, tiene que parar porque le duele mucho. Lleva una vida totalmente normal y tiene una niña de dos años, la razón por la que vino principalmente a tratamiento es erradicar las molestias que le quedaron. Practica Pilates, y desde la primera sesión de reflexoterapia podal ha notado que ha recuperado el equilibrio y la sensación de pesadez del ojo ha desaparecido. Cuando camina tiene que parar menos.

Toma los ácidos grasos Omega 3 y también comprimidos de DHEA, vitamina C con Bioflavonoides, y aceite de Prímula.

La otra persona que trato Acaba de ser diagnosticada, ha comenzado el proceso más tarde, (tiene 44 años), pero la inestabilidad que manifiesta actualmente como si sufriera vértigos, la padece desde hace varios años, nunca lo asociaron con la esclerosis múltiple porque está operada de tres hernias discales cervicales, entre C4-C5-C6-C7, lleva una placa de titanio sujetándole las vértebras. Cuando se da reflexoterapia podal mejora considerablemente en la estabilidad y sensibilidad de las manos.

En ambos casos el desencadenante del primer brote fue un estrés emocional, la primera por la ruptura con su pareja de aquel momento y la segunda por la pérdida de su puesto de trabajo desde hacía muchos años.

Ambas me comentan que la reflexoterapia es lo que más las ayuda. La primera no ha vuelto a tener ninguna crisis desde la que le dio hace 8 años, y está convencida de que se puede curar. La segunda tuvo una crisis recientemente, pero quiere seguir adelante con su vida y llevarla de la manera más normal posible, ya se plantea su vuelta a las clases de Tai-Chi, y a buscar otro trabajo, sé que lo va a conseguir.

En el libro sobre la EM de Judy Grahan publicado en 1.987 ya se habla de la posible curación en muchos de los casos, dado que la cicatriz que queda en el tejido nervioso se puede recuperar porque la mielina puede regenerarse. Pero lo más importante es la actitud de la persona frente a la enfermedad, luchar por que cada día sea un día normal como hacen ellas es la base, pero no sólo en esta enfermedad, en cualquier otra situación a la que nos enfrentemos en la vida.